lunes, 18 de agosto de 2014

Fatima (r), mujer ejemplar


"Mujeres ejemplares en el Islam"
Fátima, la hija del Profeta Muhammad salla allahu alayhi wa sallam.
Fátima radiyallahu anha (que Allah esté complacido con ella), fue la cuarta y la favorita hija del matrimonio de Khadija radiyallahu anha con el Profeta sallallahu allayhi wasallam (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), nació poco tiempo antes de que comenzaran las revelaciones.

A su corta edad, tuvo que sufrir los tres años de boicot cuando los incrédulos rechazaron tener cualquier tipo de relación social y comercial con la comunidad musulmana, ella los soportó con un valor ejemplar, sin embargo este difícil periodo dejó efectos negativos que repercutieron en su salud hasta el final de sus días.
Su amor por su padre era profundo, en más de una ocasión lo defendió de los malvados ataques de los incrédulos, se narra que en una ocasión el Profeta sallallahu allayhi wasallam se encontraba en sujud (postración) durante su salat (oración), entonces Uqbah bin Abi Mu’it llevó a cabo una terrible idea que Abu Jahal había propuesto, se trataba de poner los intestinos de un camello en la espalda del Profeta sallallahu allayhi wasallam, y así lo hizo, al saber esto, Fátima radiyallahu anha vino hasta su padre, removió los desperdicios de su espalda y lo limpió, entonces regañó a quienes habían realizado esta nefasta acción. Su padre por supuesto la amaba inmensamente, su dolor era su dolor y su alegría era la suya.
Fátima radiyallahu anha tenía un notable parecido con el Profeta sallallahu allayhi wasallam, en la forma que lucía, hablaba, se sentaba, se paraba, caminaba, tenía sus mismo modales y gestos. Cuando Fátima radiyallahu anha llegó a una edad casadera, empezó a tener propuestas de prominentes personalidades, sin embargo el Profeta sallallahu allayhi wasallam esperaba un signo de Allah, fue así que aceptó a Ali bin Abu Talib radhiyallahu anhu (que Allah esté complacido con él) para desposar a su amada hija. Juntos procrearon 6 hijos: Hasan, Husein, Muhsin (quien murió en su infancia), Ruqayah (quien murió en su infancia por lo que se la menciona muy poco en la historia), Umm Kulthum y Zainab radiyallahu anhum ajmaeen (que Allah esté complacido con todos ellos).
Las tareas diarias como moler el trigo para el pan, recoger agua, cocinar, entre otras, la dejaban exhausta, por lo que Alí radiyallahu anhu le sugirió que le pidiera a su padre que le ayudara con una sirvienta, mas el Profeta sallallahu allayhi wasallam le dio algo mejor que eso, le enseñó a decir alabanzas a Allah: Subhanallah (Glorificado sea Allah), Alhamdulillah (Alabado sea Allah) y Allahu Akbar (Allah es el más Grande) 33 veces los dos primeros y 34 el último. Cuando el final del Profeta sallallahu allayhi wasallam en este mundo se acercaba, se lo comunicó en secreto a Fátima radiyallahu anha, lo cual la entristeció pero a la vez le anunció que de los miembros de su familia, ella radiyallahu anha sería la primera en reencontrarlo después de esta vida, lo cual la alegró, así como también le comunicó que ella radiyallahu anha sería la líder de las mujeres creyentes en el paraíso.
A partir de que el Profeta sallallahu allayhi wasallam murió, se dice que Fátima radiyallahu anha nunca volvió a sonreír, anhelaba volver a encontrarse con su padre y murió aproximadamente 6 meses después. Fátima radiyallahu anha se caracterizó durante toda su vida por ser un sierva piadosa y temerosa de Allah, siempre fue paciente y agradecida con El Creador, nunca tenía una palabra de queja para con Él, sin importar cuán difíciles fueran las circunstancias que vivía. En las batallas, ella radiyallahu anha junto con las otras mujeres de Makkah y Madinah, cuidaba y atendía a los heridos. El trato de amor e incluso protección que tenía para con su padre era conmovedor. Preocupada por su esposo e hijos hasta el final, le aconsejó a Alí radiyallahu anhu que después de su muerte casara a Amamah, hija de la hermana de Fátima radiyallahu anha, Zaynab radiyallahu anha, pues sabía que ella cuidaría muy bien de ellos.
Fátima radiyallahu anha constituye un ejemplo como sierva de Allah, como hija, como ama de casa, esposa y madre, eso la hace una de las 4 mejores mujeres de la humanidad, junto con su madre Khadija radhiyallahu anha, la esposa del faraón, Asiya y la madre de Isa (allayhis salam-la paz sea con él)

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