viernes, 2 de mayo de 2014

Fraile franciscano autoridad de la Iglesia medieval converso al Islam, Anselmo Turmeda llamado أبو محمد عبد الله بن عبد الله الترجمان الميورقي, Abū-Muḥammad ʿAbd-Al·lāh b. ʿAbd-Al·lāh al-Tarjumān al-Mayūrqī. Gran Hombre de letras clásicas del Catalán...

 la obra de Anselm se llama en árabe Tuḥfat al-adīb fī l-radd ʿalā ahl al-ṣalībتحفة الأريب في الرد على أهل الصليب


en català L'obsequi de l'home ilustrat per atacar los partidaris de la creu. Escrita el 1420


Fray Anselmo de Turmeda (1352-1432), nacido en Ma­llorca. Hizo estudios en Lérida y Bolonia. Luego fue enviado a Tunicia, donde se convirtió al Islam con el nombre de ‘Ab­dal·lah, lo que le valió el nom­bramiento de intérprete de len­gua y jefe de aduanas por parte del sultán ‘Abdul ‘Abbas Ah­mad, y luego la confirmación en el cargo por su hijo Abu Fa­rid ‘Abd al-‘Aziz, ganando así su sobrenombre de al-Ta­ryumán (el traductor). Hacia 1402 escribió Turmeda una apología del Islam llamada Tuhfa (regalo u obsequio). Mu­rió entre los musulmanes con fama de piadoso, siendo se­pultado honoríficamente, y conservando todavía hoy su sepulcro.

Más sobre Ibn Jaldún, hombre multifacético...


Ibn Jaldún (Túnez 1332-El Cairo 1406) fue un político, filósofo e historiador tunecino. Uno de los intelectuales y hombres de acción más grandes de la cultura árabe-islámica.
Sevillano en vigésimo primera generación, nacido en Túnez, orgulloso del origen yemení de sus ancestros, según declara en su biografía Ta’rîf ; escribió la Muqaddima (Introducción a la Historia Universal), texto fundamental de las ciencias sociales y humanas (en el que se muestra por vez primera la “naturaleza cíclica del proceso histórico”). Ahí agregó, curiosamente, reflexiones sobre lo ficticio de las genealogías.
Hombre público, ejerció altos cargos y su obra es uno de los hitos donde la cultura humana alcanza un sentido universal.
Tuvo una educación muy esmerada en Túnez y en Fez, donde su padre era representante de Sevilla ante la corte hafsí.

Comenzó como rubricator (una especie de escribano, pero el cargo le parecía inútil-con sobrada razón-) a los veinte años. Ya instalado en Fez, comenzó la carrera diplomática. Estuvo preso por implicarse en un complot y en cuanto pudo (1362) se radicó en Granada.
Recibido con honores, se trasladó a Sevilla, como enviado diplomático, en 1364 para negociar la paz con Pedro I, misión exitosa por la que fue muy reconocido por el Emir granadino. (Podemos ver que ciento treinta años antes de la caída de Granada, ya se guerreaba y se hacían tratados de paz entre “moros” y “cristianos”).
En 1366 comenzó el fin de su carrera política. Se refugió en unas tribus nómadas argelinas hasta que en 1375, amnistiado, volvió a Granada, “definitivamente”... por un año. Nuevamente implicado en asuntos políticos debió marchar otra vez al exilio. En un castillo cerca de Orán, y con sus cuarenta y tres años, ahora sí, se dedicó al estudio y a escribir la Muqaddina concebida como una introducción a la historia universal.

Es el primero que rompe el concepto de historia como una sucesión cronológica de hechos, para darle un tinte científico, asegurar la autenticidad de los registros y estudiarla tratando de hallar las leyes de la evolución humana y de sus organizaciones. Fue pionero en analizar la muerte de las civilizaciones y también en predecir el fin del dominio musulmán, precisamente por encontrarlo en su fase declinante.
De él escribió Arnold Toynbee: “Ibn Jaldún concibió y formuló una filosofía de la historia que es sin duda el trabajo más grande que jamás haya sido creado por una inteligencia en ningún tiempo y en ningún país”.

Con la idea de documentarse para completar su trabajo, en 1382 se estableció en El Cairo. A finales de 1401, aceptó su última misión político-diplomática: viajó a Damasco y se entrevistó con Tamerlán, que sitiaba la ciudad amurallada, para negociar la entrega y protección de la misma. Fracasó y los mongoles le prendieron fuego delante de sus propios ojos. Derrotado, regresó a El Cairo donde murió el 17 de marzo de 1406 (26 de Ramadán de 808).
Por sobre todas las cosas fue un ardiente defensor de la integración de culturas diversas y la tolerancia racial y religiosa.

Moriscos en Túnez...

Moriscos. "Las minorías marginadas, Persecuciones", para quien no sepa quienes eramos los moriscos, uno de sus descendientes. Yusuf Galán


Los moriscos (palabra que deriva de moro) fueron los musulmanes españoles bautizados tras la pragmática de los Reyes Católicos del 14 de febrero de 1502. Tanto los convertidos con anterioridad al catolicismo romano de forma voluntaria como los convertidos obligatoriamente en adelante pasaron a ser denominados moriscos. Antes de la conversión forzada, a los musulmanes que vivían practicando de manera más o menos abierta su fe en los reinos católicos romanos la historiografía los llama mudéjares, aunque en la época esta denominación se refería sobre todo a los musulmanes del Reino de Castilla, ya que en Aragón se les llamaba simplemente moros y, en Valencia, sarraïns (“sarracenos”).
 Fueron numerosos en el sur de Aragón y el sur del reino de Valencia. En Castilla no fueron abundantes, a juzgar por los datos que nos han llegado de las cuentas de contribución (un tipo de impuestos), salvo en el reino de Granada.
Denominación
Morisco es la palabra que usa la historiografía para referirse a estos musulmanes catolizados, aunque en la época se usaban con frecuencia otras denominaciones como la de mudéjar (que la historiografía reserva ahora a los musulmanes en territorio cristiano antes de 1502, es decir antes de su conversión formal al catolicismo), sarraceno (en los territorios de la Corona de Aragón) y cristiano nuevo, o más específicamente cristiano nuevo de moro, para diferenciarlos de los judíos bautizados, que también eran cristianos nuevos. La palabra morisco tiene otros usos históricos menos conocidos: en Canarias se llamaba de este modo a los musulmanes de origen norteafricano y en América se usaba en ocasiones como sinónimo de “mestizo”.
Demografía
Los moriscos se distribuían en cuatro grupos, extremadamente distintos entre sí y con una amplia variedad interna.
Reino de Granada
Al haber sido el último reino islámico de la Península, en esta región se concentró hasta los años setenta del siglo XVI el mayor contingente morisco, mayoritario y muy escasamente aculturado: hablaban corrientemente el árabe, conocían bien el islam y conservaban la mayor parte de los rasgos culturales que les eran propios: vestido, música, gastronomía, celebraciones, etc. Tras la rebelión de las Alpujarras (1568-1571) los moriscos granadinos fueron deportados hacia Castilla.
Reino de Valencia
El segundo mayor contingente se concentraba en esta zona, en la que era alrededor de un tercio de la población. Protegidos por los señores de los que eran vasallos, a causa de los fuertes impuestos que pagaban, los moriscos valencianos también estaban poco aculturados. El uso de la lengua árabe era corriente, en situación de bilingüismo con el castellano y el valenciano, y la práctica de la fe musulmana era notoria, a pesar de le teórica pertenencia de esta comunidad a la Iglesia. Los moriscos valencianos tuvieron fama entre los demás moriscos por su alto grado de conocimiento del Corán y la Sunna, y por esta razón los alfaquíes valencianos solían viajar y ejercer de maestros de los moriscos de otros lugares de España. Fueron principalmente los moriscos valencianos los que, por su situación costera y por su conocimiento de la lengua árabe, establecieron relaciones ocasionales con turcos y berberiscos.
Reino de Aragón
En Aragón los moriscos constituían alrededor de un 20% de la población total del reino, y se asentaban principalmente a orillas del Ebro y sus afluentes. Al contrario que los valencianos y los granadinos, no hablaban árabe, pero en su situación de vasallos de la nobleza disfrutaban también del privilegio de poder practicar de forma no excesivamente clandestina su fe musulmana.
En la ciudad de Monzón (Huesca) se celebra una singular tradición relacionada con los moriscos: se la conoce como “El Bautizo del Alcalde”. Se reedita cada año el 4 de diciembre, festividad de Santa Bárbara, patrona de la ciudad, y consiste en el lanzamiento de castañas y golosinas desde los balcones del Ayuntamiento a la muchedumbre congregada en la plaza Mayor. Hasta bien adelantado el siglo XX también caía alguna peseta. Los encargados de lanzar los regalos son los concejales, las Zagalas y Zagaletas, algunos invitados… El 4 de diciembre de 1643, las tropas castellanas reconquistaron el castillo de Monzón que estaba en poder del ejército francés desde el 19 de mayo de 1642 (Guerra de Secesión), y por este motivo Santa Bárbara es patrona de la ciudad. Hasta aquí, la historia. A renglón seguido, la leyenda cuenta que la población decidió nombrar alcalde, y que la mayoría se pronunció a favor de un hombre recto, cabal… y morisco. La confesión religiosa del electo estaba en duda, y el conflicto se solucionó cuando confirmó su fe cristiana, aceptando ser bautizado en público, y la ciudad estalló en una fiesta, y desde los balcones del Ayuntamiento cayeron castañas y dulces.
Reino de Castilla
En las dos Castillas, Extremadura y Andalucía la presencia morisca era escasa, salvo en lugares muy concretos como Hornachos, Arévalo o las Cinco Villas, donde constituían la mayoría o la totalidad de la población. Los moriscos castellanos no se diferenciaban apenas de los católicos viejos: no hablaban árabe, buena parte de ellos eran realmente católicos y los que no lo eran solían tener un conocimiento muy básico del islam, que practicaban de forma extremadamente discreta. No desempeñaban profesiones específicas ni vivían separados de los católicos viejos, salvo en los enclaves puramente moriscos, de modo que nada en su aspecto exterior les diferenciaba de aquéllos. La llegada de los moriscos granadinos desterrados supuso una revolución en Castilla, ya que al conservar intacto todo aquello que les podía identificar como moros (idioma, vestido, ceremonias, costumbres…), provocaron que la hasta entonces discreta presencia morisca se hiciera muy visible, lo cual tuvo consecuencias para los moriscos castellanos, a pesar de los varios intentos que hicieron por distanciarse ostensiblemente de los granadinos. Así por ejemplo, los matrimonios entre moriscos castellanos y cristianos viejos eran más frecuentes que entre aquéllos y los moriscos granadinos. La población pacense de Hornachos constituía una excepción, ya que no sólo eran moriscos prácticamente todos sus pobladores (algo que ocurría en otras localidades) sino que practicaban de forma abierta el islam y tenían fama de indómitos e independientes. Por esta razón, la orden de expulsión de los moriscos de Castilla se refiere de modo particular a los hornacheros, que fueron de hecho los primeros moriscos castellanos expulsados y que mantuvieron su cohesión y su combatividad en el destierro, fundando la república corsaria de Rabat y Salé.
La expulsión de los moriscos
La expulsión de los moriscos, es decir, de la minoría musulmana que vivía en España como legado de la España árabe, constituye uno de los temas capitales de nuestra historia. La tolerancia religiosa que había caracterizado la Edad Media, expresada por el mozarabismo y el mudejarísmo  fue sustituida, con el advenimiento de los tiempos modernos, por la tendencia asimiladora de los Reyes Católicos y de los primeros Austria. Al fracasar la asimilación ganó cuerpo la idea de la expulsión, decretada por Felipe III en 1609. España aprovechó la coyuntura pacifista del Occidente europeo-paz de Londres de 1604, tregua con los holandeses de 1609-para concentrar sus flotas en el Mediterráneo y resolver un aspecto crucial de su unidad interna con la expulsión masiva de los moriscos.
Con la excepción de los señores afectados en sus propiedades, la durísima medida de Felipe III fue recibida con un aplauso general. El 4 de Abril de 1609, Felipe III recluido en el Alcázar de Segovia, firmó el terrible decreto que había de borrar de sobre la faz de España, millares de pobladores dedicados, en su mayor parte, al cultivo de las tierras. El decreto de expulsión. En realidad, estaba calcado del de los Reyes Católicos contra los judíos en 1492 y, como aquel, se atendía exclusivamente a la religión y no a la raza.
Le importaba poco a Felipe III la cuestión política. Muy influenciado por el Duque de Lerma y su confesor Fray Gaspar de Córdoba y una vez orillada la cuestión religiosa. En su indolencia dejaba el gobierno completamente abandonado en las manos del Duque de Lerma y Marques de Denia. No le alarmaba el temor de una rebelión de los moriscos, hecho con el que amenazaba el Arzobispo Ribera, porque la proporción de los cristianos con los moriscos era bastante tranquilizante. En el censo de 1599, había en el Reino de Valencia 28.071 familias moriscas por 73.721 cristianas. La laboriosidad, la sobriedad, la frugalidad en su trato, el ningún lujo que tenían en sus casa y en los vestidos, y el afán en al que a pesar de los impuestos que pagaban iban allegándose dinero y proporcionándose una situación más ventajosa que la de muchos cristianos viejos, la rapidez con la que se multiplicaban por no admitir entre ellos el celibato y casarse muy jóvenes, el no contribuir al servicio de las armas, del que estaban eximidos, sin perder gente en las costosas guerras que entonces mantenía España, el no emigrar en busca de riquezas al nuevo mundo, todo esto hacia que los moriscos se multiplicaran con extraordinaria rapidez.
Era tal el crecimiento de la población morisca, que a principios del siglo XVII y a petición de las Cortes del Reino se suspendió la formación de los censos para no revelar a los moriscos la fuerza que tenían. La situación se hacia insostenible. La ambición del Duque de Lerma , que obtuvo para sí y sus hijos, de la parte que se apropio de las ventas de las casas de los moriscos la cantidad de 500.000 ducados. El codicioso ministro estaba acostumbrado a explotar en provecho propio las grandes medidas políticas. El día 23 de Septiembre de 1609 en las calles y plazas de Valencia, se pregonó la pragmática de expulsión, en la que el rey apellidando herejes, apostatas y traidores a los moriscos, decía que, usando de clemencia, no les condenaba a muerte, ni confiscaba sus bienes, con tal de que se apresurasen a ser embarcados en el termino de tres días y dejasen para siempre las tierras de España.
En ese plazo tan corto de tres días, los moriscos y sus mujeres, bajo pena de muerte, debían dirigirse a los puertos que cada comisario les señalase. No se les permitía sacar de sus casas más que los bienes que pudieran llevar sobre sus cuerpos. Se autorizaba a cualquiera que encontrase a un morisco desbandado fuera de su lugar pasados los tres días del edicto, para poder apoderarse de lo que llevara, prenderle y darle muerte si se resistía. Imaginemos la sorpresa que ocasiono en los moriscos este terrible bando. Se les obligaba a abandonar la tierra en la que habían nacido, ellos y sus antepasados, el suelo que habían regado con el sudor de frente y que habían fertilizado con su industria.
El mayor peligro para los moriscos estaba en llegar a los puertos de mar, deseosos los cristianos viejos de vengarse y atraídos por el amor al pillaje, formaban cuadrillas en los caminos, que asaltaban, robaban y asesinaban a los infelices moriscos. Soldados y paisanos rivalizaban en codicia y crueldad. Muchos señores tuvieron que acompañar hasta el mar a sus vasallos. El Duque de Maqueda llevo su generosidad hasta ir con sus vasallos de Aspe y Crevillente y dejarlos en Oran. Muchas de las familias, que creyéndose más seguras habían fletado para sí buques para ser trasladados a África, perecieron en el camino victimas de la codicia y brutalidad de sus patrones. Fueron robadas y degolladas durante la travesía y arrojadas al mar.
En el destierro de los moriscos se repitieron las escenas de amargura de la expulsión de los judíos en el siglo XV. Los sentenciados habían de seguir habitando en sus lugares. ¡Qué tristeza en los últimos días de estancia en el solar de los antepasados, sin cultivar ya los huertos que habían de pasar a manos extrañas!. hasta que se presentase el comisario que debía conducir a la desventurada caravana hasta el puerto en el que esperaran las galeras del Rey.
Desde una perspectiva moral la expulsión de los moriscos fue un acto de barbarie e intransigencia religiosa y política. Aproximadamente, 112.000 personas (más de 42.000 desde los puertos de Denia y Javea) fueron echados de su país por la sencilla razón de que eran diferentes: hablaban otra lengua, tenían otras costumbres y adoraban al mismo dios de forma distinta. Los 127.000 moriscos expulsados o muertos representaban un 30 % de la población valenciana. La perdida demográfica fue terrible y la repoblación tardo cerca de un siglo en llenar parcialmente aquel vacío. En el orden económico se vio privada la nación de la población más útil, productora y contribuyente. Costo el trasporte de los moriscos a África, 800.000 ducados. Por otra parte, los moriscos pusieron en circulación gran cantidad de moneda falsa que afecto al comercio y a la hacienda publica. Los campos quedaron sin cultivo. Los señores territoriales perdieron muchas de sus rentas. Las fortalezas feudales fueron derribadas y sus dueños, que no podían defenderse por la falta de vasallos, se concentraron en las ciudades. La industria falta de brazos se arruinó cerrándose las fábricas y talleres. Los moriscos expulsados produjeron otra clase de males a España más funestos que los que se pretendían evitar con la expulsión, males que cubrieron sus costas de luto y desolación por muchos años. Animados los moriscos del más profundo odio contra los españoles, muchos de ellos se dedicaron a ejercer la piratería sembrando el terror en nuestras costas.
Ejemplo de la comarca de Calpe
Los ataques sufridos por los calpinos en 1637 y 1744 son buena prueba de ello. Los últimos moriscos de la Marina (mayoritariamente niños y posiblemente huérfanos de la batalla de la Vall de Laguar) fueron bautizados en la iglesia de San Pere de Benissa el 28 de Octubre de 1610. Benissa contaba en 1609, según el censo de Francisco de Miranda, con 210 casas de cristianos viejos y 30 de moriscos. En Calpe, los pocos moriscos que había vivían en la Coma de la Morería (Casa de Cultura) el resto se encontraba disperso en las distintas alquerías de la Cometa, Toix, Enchinent, etc,.Los moriscos vendieron precipitadamente todos los bienes que no podían llevar consigo, provocando una brusca caída de los precios por un exceso de oferta Esta circunstancia propició el que unos cuantos terratenientes foráneos se hicieran con las mejores tierras de Calpe.

El Evangelio de Bernabé, extraido de: "Literatura de mudejares y moriscos"...

ALCORÁN ANDALUSÍ
El Evangelio de Bernabé
El Evangelio de Bernabé es conocido de forma indirecta por la Iglesia cristiana desde el siglo VI como uno de los libros apócrifos que resultan sospechosos desde el punto de vista de la fe; sin embargo, su nombre quedaba a mero título de referencia, siendo desconocidos tanto el texto como los motivos que condujeron a que fuera incluido en la lista de apócrifos. Sin embargo, desde el siglo XVIII es conocido en Europa en ciertos círculos de orientalistas y de teólogos un Evangelio de Bernabé que se presenta como escrito por un Bernabé que pasa a ser ahora uno de los doce apóstoles. Aunque la mayoría de críticos que se han acercado al texto han negado que éste pueda relacionarse con el que aparece, por ejemplo, en el Decreto Gelasiano de libros aprobados y no aprobados, del siglo VI, algunos investigadores han creído ver en él ciertas huellas de doctrinas judeocristianas primitivas. De cualquier forma, existe un cierto acuerdo entre los especialistas en atribuir su redacción, única según algunos, última, según otros, a una pluma islámica, conocedora del cristianismo, que escribiría a finales del siglo XVI o principios del siglo XVII.
Mientras que en Holanda y Prusia circulaba un manuscrito del texto en italiano, preñado de notas en árabe al margen, en Gran Bretaña se hacía visible un manuscrito en español del mismo texto, que es utilizado por el arabista inglés George Sale en el prólogo a su traducción del Corán (1734). Mientras que el texto italiano pasará posteriormente a la Biblioteca Nacional de Austria, donde hoy se encuentra (Cod. 2662), el texto español ha desaparecido, sin que se conozca su paradero. Afortunadamente, en 1976 se descubrió en la Universidad de Sydney una copia parcial del texto, realizada en el mismo siglo XVIII, que sirve de base para la presente edición. A esta copia le faltan los capítulos 121 a 200, así como algunos párrafos en la parte final del texto. El texto español del Evangelio de Bernabé aparece mencionado en un manuscrito morisco compuesto en castellano en Túnez hacia 1634, como guía para todos aquéllos que deseen seguir el verdadero mensaje de Dios.
Una de las características más destacadas del manuscrito español es que porta un prólogo del que carece el manuscrito italiano: en él, un monje -Fray Marino- cercano al Papa Sixto V nos narra cómo vino a dar con el Evangelio de Bernabé en la mismísima biblioteca papal. Tras haber leído mencionado este evangelio en unos libros de factura anti-paulina, y ardiendo en deseos de encontrarlo, fue a dar con él en la Biblioteca de Sixto V. Un día que éste se quedó dormido tras una conversación, Fray Marino tropezó en la Biblioteca con el libro, que no dudó en hurtar y leer. Esa lectura le hizo cambiar de fe, y ese mismo beneficio desea para todos los lectores del evangelio, para quienes escribe el texto. Este prólogo, verdadero artificio de auto-identidad del texto, se intenta rodear de algunas circunstancias históricas: la existencia del Papa Sixto V, las menciones a las grandes familias Orsini y Colonna, la actuación de la Inquisición... posiblemente ese Fray Marino, tras quien se esconde el verdadero autor del texto, sea también trasunto de un personaje histórico, quizá el gran orientalista Fray Marco Marini, experto en el antiguo targum judío.
Esa fe que va a enmarcar al Evangelio de Bernabé es la fe del islam. En efecto, el Evangelio de Bernabé se presenta como un relato de la vida y mensaje de Jesús siguiendo la estructura fundamental de los evangelios sinópticos, pero modificada en varios de sus puntos esenciales de acuerdo con la visión islámica de Jesús. De esta forma, Jesús niega rotundamente ser hijo de Dios, sino únicamente profeta enviado al mundo; afirma la aplicación de la promesa divina de salvación en la descendencia de Ismael; el Evangelio le es revelado en forma de libro brillante que desciende sobre su corazón; establece las abluciones y la circuncisión como una de las condiciones fundamentales del creyente; no padecerá tormento ni será crucificado, sino que lo será el traidor Judas en su lugar. Finalmente, niega ser él mismo el mesías anunciado en las Escrituras: Jesús se presenta como anunciador de este mesías que es Muhámmad, a quien Dios tiene predestinado para ese papel desde el principio de los tiempos. Para poder combinar el relato evangélico con ese anuncio del mesías, Jesús tomará en el Evangelio de Bernabé las acciones y las palabras de Juan el Bautista.
El texto del Evangelio de Bernabé se concibe y desarrolla entonces entre dos universos religiosos. Por un lado, se toman las estructuras narrativas evangélicas cristianas como cañamazo de base, y, por otro, esas estructuras quedan insufladas conceptualmente de mensajes islámicos. El Jesús de los evangelios cristianos, que tiene unas partes que son aceptables y piadosas para el islam, y tiene otras que son evidentemente rechazables y condenables, queda corregido de acuerdo con la visión de la profetología islámica. Jesús queda redimensionado en el Evangelio de Bernabé como un importantísimo profeta, portador del mensaje divino, que, consciente de que su predicación quedará alterada por sus discípulos (y el Bernabé escritor acusará, como el islam, a Pablo de Tarso), anuncia a la humanidad al verdadero mesías que clausurará la revelación de Dios a los hombres: Muhámmad.
El emprender un texto como éste conlleva una serie de riesgos redaccionales y teológicos de los que parece ser consciente el redactor del texto. Éste debe mezclar ambos mundos para presentar un texto que sea, a la vez, familiar en su redacción y mensaje para los cristianos, y aceptable para ojos islámicos. Ya que el Evangelio revelado a Jesús según el islam se ha perdido por la perfidia de algunos cristianos, y los evangelios que se conservan no son sino relatos humanos deformados sobre la vida y mensaje de Jesús, lo que aquí encuentra el lector es, al mismo tiempo:
  • Un relato de la vida y predicación de Jesús semejante estructuralmente a los que se conservan.
  • Un relato escrito por un testigo directo y designado por Jesús.
  • Un texto que se ha salvado de las alteraciones posteriores que padecen los evangelios aceptados por los cristianos.
  • Un texto que narra la dimensión única de Jesús como profeta y ser humano.
  • Un mensaje que contiene la profecía de la verdadera y definitiva revelación, la del islam.
Para elaborar todo este mensaje, destinado a cristianos y a musulmanes, el texto se mueve siempre en un sendero muy angosto que participe de ambos mundos. Hay diversos elementos originales debidos a esta posición del redactor, pero uno ha sorprendido especialmente a los que se han acercado al Evangelio de Bernabé: la negación en boca de Jesús de ser el mesías. Esta negación, junto con la afirmación complementaria de serlo Muhámmad, parece contradecir la lección coránica que afirma que el profeta Jesús ('Isa) es el mesías (al-masih). Pero la contradicción es sólo aparente. Por un lado, el título otorgado a Jesús en el Corán está desprovisto de cualquier significado salvífico tal y como se entiende en el judaísmo y en el cristianismo, no siendo más que un título honorífico, casi una extensión de su nombre, otorgado a Jesús. Por otro lado, el Evangelio de Bernabé, hace decir a Jesús que él no es el mesías en italiano y en castellano, pero nunca en árabe, que es la lengua en la que el Corán cobra toda su naturaleza y significado, evitándose así caer en contradicción con el texto coránico. Muhámmad queda investido con ese título en el Evangelio de Bernabé en tanto en cuanto profeta de Dios (rasul) y sello (játim) de toda la revelación profética hecha por Dios a los hombres. Mediante la desprovisión de cualquier característica divinal del término mesías y su adscripción estricta a su misión profética, y mediante su aplicación en italiano y español a Muhámmad, se salvan los riesgos de heterodoxia islámica.
Es ésta una solución profundamente original, como otras que hay en el texto, que hace del Evangelio de Bernabé un texto osado, pero de una enorme profundidad apologética. En lugar de transitar por los caminos de la polémica religiosa anticristiana, su autor o autores prefirieron ofrecer un texto verdaderamente cristiano -esto es, islámico- que se hubiera preservado de la maldad de los hombres. A ojos musulmanes, el Evangelio de Bernabé conforma, pudiéramos decir, lo que hubiera debido ser el evangelio cristiano si se obvian los abusos de Pablo y de las autoridades de la iglesia cristiana sobre el mensaje de Jesús. No es de extrañar, entonces, que el Evangelio de Bernabé, a través de sus traducciones inglesa, árabe, turca o urdu, haya alcanzado cierta estima como texto religioso en algunos círculos islámicos, en especial egipcios, paquistaníes o entre los musulmanes de Gran Bretaña.
Una de las cuestiones que lógicamente más ha preocupado a los críticos que se han acercado al texto es la de la autoría de una obra semejante. Aunque algunos autores han creído poder rastrear huellas ebionitas, elkesaítas o samaritanas en el Evangelio de Bernabé, la mayoría está de acuerdo en que su autor es un musulmán de finales de la Edad Media o comienzos de la Edad Moderna. Escribiendo por razones desconocidas -algún autor desliza una posible venganza desde una hipotética condición de converso-, ofrece un texto «evangélico» compuesto con fines proselitistas como labor estrictamente individual. Míkel de Epalza fue el primero que planteó no ya un autor, sino todo un medio intelectual en cuyo seno cobra perfecta lógica un texto como el del Evangelio de Bernabé: el de los moriscos de Granada a finales del siglo XVI, envueltos en el asunto de los Libros Plúmbeos del Sacromonte.
La Granada de finales del siglo XVI se vio sacudida intelectual y socialmente por una serie de descubrimientos de huesos y cenizas y de unos fantásticos textos árabes burilados en plomo en las cuevas del Monte Valparaíso, que en adelante ya sería llamado el Sacro Monte. En esos textos se daba noticia de los primeros mártires cristianos de la ciudad, del que sería su futuro patrón, San Cecilio, y de la estancia de Santiago en la ciudad del Darro; aparte de estas maravillosas nuevas, los textos revelaban toda una serie de contenidos doctrinales envueltos en un estilo ampuloso y oscuro, puestos en boca de los varones apostólicos y de la misma Virgen María.
La alegría del descubrimiento se trocó en entusiasmo cuando se comprobó que los textos ponían a Granada a la altura eclesiástica de Toledo o Compostela, hizo que se sucediesen las traducciones de los textos árabes, teniéndolos por auténticos documentos del primer cristianismo, sin reparar demasiado en los nada escondidos elogios que la propia Virgen María hacía de la raza árabe y su lengua. El interés fue tal que durante varios años se escondieron las voces que criticaban dichos libros, señalando que tenían factura moderna, que se habían colocado en las cuevas para engañar a sus destinatarios y que los textos estaban llenos de doctrina islámica. Con el paso del tiempo, sin embargo, y a pesar de la encendida defensa que hicieron el arzobispo de Granada y otros personajes, ésta fue la opinión que se abrió paso, sostenida por cada vez más personas del mayor peso intelectual. El asunto terminó de forma un tanto abrupta, al pedir Roma que se enviasen los textos -cosa que se hizo no sin mucha resistencia- y ser allí condenados en 1662 tras su estudio, por sostener contenidos musulmanes.
Toda la crítica se muestra unánime hoy día en otorgar la responsabilidad en la factura de estos textos a una serie de moriscos granadinos de cierto nivel intelectual que realizaron un intento de intervención sobre el pensamiento cristiano de la época. Presentados como textos cristianos, los libros plúmbeos de Sacromonte explican sus doctrinas dentro de un tono deliberadamente neutro, de moral común y universal, que en ningún momento busca el conflicto o la diferencia entre religiones. Sin embargo, pronto se cae en la cuenta de que lo mismo que se busca disfrazar los posibles temas conflictivos o polémicos, los principales dogmas del islam están esparcidos por todos los textos y son perfectamente identificables a poco que uno se empeñe en buscarlos.
Otra de las características especiales de estos textos es que están concebidos como una cadena de descubrimientos en la que unos textos van anunciando a los otros que han de descubrirse: forma evidente de adelantar un hallazgo y asimismo de mantener viva la expectación. Lo interesante en este momento es que los libros plúmbeos del Sacromonte anunciaban como culminación de la serie de textos una «Verificación del Evangelio» (Haqiqat al-Inchil) que había sido trasladada por la mano de la Virgen María. Este libro se presentaba de forma indescifrable para los descubridores -no en vano fue llamado el «libro mudo»- y, se preservaba para su revelación futura a una humilde criatura en el marco de un Concilio general que tendría lugar en Chipre.
La «Verificación del Evangelio» no fue nunca conocida en España, pero, como muestra el texto que sigue a continuación, en el norte de África en el siglo XVII sí se leyó entre los moriscos españoles allí exiliados un nuevo evangelio, que se presentaba además como evangelio nuevo. Que había sido escrito además por alguien cuya tumba se venera en Chipre y que es el patrón de la isla: San Bernabé. ¿Era el Evangelio de Bernabé el último eslabón de una cadena de audacias que había comenzado en Granada? Las semejanzas entre los libros plúmbeos y Bernabé son numerosas y más que evidentes, tanto en sus mensajes, islámicos que transitan el cristianismo, como en su revestimiento de «descubrimientos» fortuitos; el hecho de que los libros de Granada anunciasen finalmente un evangelio verídico les hacen convertirse en un medio ideal para que un texto como el Evangelio de Bernabé pudiera ser creado dentro de él.
BIBLIOGRAFÍA
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LUIS FERNANDO BERNABÉ PONS
http://www.cervantesvirtual.com/bib/portal/lmm/autor_evangelio.shtml

Poema medieval en Inglés, castellano y àrabe, sobre la ciudad andaluza de Sevilla de Abu al-Baqa al-Rundi, poeta andaluz contemporáneo de la ciudad de Ronda, en el sur de Iberia, que escribió un lamento sobre la caída de la ciudad en 1267. Aludió a la antigua historia árabe y persa en sus versos, la traducción al Inglés es de James T. Monroe...



Everything declines after reaching perfection, therefore let no man be beguiled by the sweetness of a pleasant life. 
As you have observed, these are the decrees that are inconstant: he whom a single moment has made happy, has been harmed by many other moments;
And this is the abode that will show pity for no man, nor will any condition remain in is state for it.
Fate irrevocably destroys every ample coat of mail when Mashrifi swords and spears glance off without effect;
It unsheathes each sword only to destroy it even if it be an Ibn Dhi Yazan and the scabbard Ghumdan.
Where are the crowned kings of Yemen and where are their jewel-studded diadems and crowns?
Where are [the buildings] Shaddad raised in Iram and where [the empire] the Sassanians ruled in Persia?
Where is the gold Qarun once possessed; where are ‘Ad and Shaddad and Qahtan?
An irrevocable decree overcame them all so that they passed away and the people came to be as though they had never existed. 
The kingdoms and kings that had been come to be like what a sleeper has told about [his] dream vision. 
Fate turned against Darius as well as his slayer, and as for Chosroes, no vaulted palace offered him protection. 
It is as if no cause had ever made the hard easy to bear, and as if Solomon had never ruled the world. 
The misfortunes brought on by Fate are of many different kinds, while Time has causes of joy and of sorrow.
For the accidents [of fortune] there is a consolation that makes them easy to bear, yet there is no consolation for what has befallen Islam. 
An event which cannot be endured has overtaken the peninsula; one such that Uhud has collapsed because of it and Thahlan has crumbled!
The evil eye struck [the peninsula] in its Islam so that [the land] decreased until whole regions and districts were despoiled of [the faith].
Therefore ask Valencia what is the state of Murcia; and where is Jativa, and where is Jaen?
Where is Cordoba, the home of the sciences, and many a scholar whose rank was once lofty in it?
Where is Seville and the pleasures it contains, as well as its sweet river overflowing and brimming full?
[They are] capitals which were the pillars of the land, yet when the pillars are gone, it may no longer endure!
The tap of the white ablution fount weeps in despair, like a passionate lover weeping at the departure of the beloved,
Over dwellings emptied of Islam that were first vacated and are now inhabited by unbelief;
In which the mosques have become churches wherein only bells and crosses may be found.
Even the mihrabs weep though they are solid; even the pulpits mourn through they are wooden!
O you who remain heedless though you have a warning in Fate: if you are asleep, Fate is always awake!
And you who walk forth cheerfully while your homeland diverts you [from cares], can a homeland beguile any man after [the loss of] Seville?
This misfortune has caused those that preceded it to be forgotten, nor can it ever be forgotten for the length of all time!
O you who ride lean, thoroughbred steeds which seem like eagles in the racecourse;
And you who carry slender, Indian blades which seem like fires in the darkness caused by the dust cloud [of war],
And you who are living in luxury beyond the sea enjoying life, you who have the strength and power in your homelands,
Have no you no news of the people of Andalus, for riders have carried forth what men have said [about them]?
How often have the weak, who were being killed and captured while no man stirred, asked our help?
What means this severing of the bonds of Islam on your behalf, when you, O worshipers of God, are [our] brethren?
Are there no heroic souls with lofty ambitions; are there no helpers and defenders of righteousness?
O, who will redress the humiliation of a people who were once powerful, a people whose condition injustice and tyrants have changed?
Yesterday they were kings in their own homes, but today they are slaves in the land of the infidel!
Thus, were you to see them perplexed, with no one to guide them, wearing the cloth of shame in its different shades, 
And were you to behold their weeping when they are sold, the matter would strike fear into your heart, and sorrow would seize you. 
Alas, many a mother and child have been parted as souls and bodies are separated!
And many a maiden fair as the sun when it rises, as though she were rubies and pearls,
Is led off to abomination by a barbarian against her will, while her eye is in tears and her heart is stunned. 
The heart melts with sorrow at such [sights], if there is any Islam or belief in that heart!

Cada cosa declina y se extingue después de llegar a la madurez y perfección, por lo tanto, no hay quien se engañó por la dulzura de una vida placentera y efímera.

Como has observado , estos son de los inconstantes y cambiables decretos: Porque aquel que un solo solo instante lo han hecho feliz, ha sido perjudicado y dañado por muchos otros momentos ;

Y esta es la morada que no muestra piedad por nadie , ni cualquier condición permanecerá en el mismo estado para él.

Destino destruye irrevocablemente cada amplia cota de malla en que las espadas y las lanzas Mashrifi Vistazo apaga sin efecto ;

Se desenvaina cada espada sólo para destruirlo , aunque se trate de una Yazan Ibn de Dhi y la vaina Ghumdan .

¿Dónde están los reyes coronados de Yemen y dónde están sus diademas y coronas con joyas tachonado ?

¿Dónde están [ los edificios ] Shaddad crió en Iram y donde [ el imperio ] los sasánidas gobernaron en Persia ?

¿Dónde está el oro Qarun vez poseyó ; ¿dónde están 'Ad y Shaddad y Qahtan ?

Un decreto irrevocable los venció todo para que ellos pasaron y el pueblo vino a ser como si nunca hubieran existido.

Los reinos y reyes que se había llegado a ser como lo que el sueño se ha dicho acerca de [su] visión onírica .

El destino se volvió contra Darío , así como su asesino , y en cuanto a Cosroes , ningún palacio abovedado le ofreció protección.

Es como si hay una causa que había hecho el destino fácil de llevar, y como si Salomón nunca había gobernado el mundo .

Las desgracias provocadas por el Destino son de muchos tipos diferentes , mientras que el tiempo tiene causas de la alegría y de la tristeza.

Para los accidentes [ de la fortuna ] no es un consuelo que hace que sean fáciles de llevar, sin embargo, no hay consuelo para lo que se ha abatido sobre el Islam.

Un evento que no puede ser soportado ha superado a la península ; uno de esos que Uhud se ha derrumbado a causa de ella y Thahlan se ha derrumbado !

El mal de ojo golpeó [ la península ] en su Islam para que [la tierra ] disminuyó hasta regiones enteras y distritos fueron despojados [de la fe ] .

Por lo tanto al pedir Valencia ¿cuál es el estado de Murcia ; y donde es Jativa , y dónde está Jaén ?

¿Dónde está Córdoba , la casa de las ciencias , y más de un estudioso cuyo rango fue una vez noble en él?

¿Dónde está Sevilla y los placeres que contiene, así como su dulce río desbordado y lleno por completo?

[ Son ] capiteles que estaban los pilares de la tierra , sin embargo, cuando los pilares se han ido, lo que ya no pueden soportar !

El grifo de la ablución fuente blanco llora en la desesperación , como un llanto apasionado amante de la salida de la persona amada ,

Más de viviendas vacías del Islam que fueron desocupados primero y ahora están habitadas por la incredulidad ;

En el que las mezquitas se han convertido en las iglesias en donde sólo las campanas y las cruces se pueden encontrar .

Incluso los mihrabs lloran cuando son sólidos; incluso los púlpitos de luto a través de ellos son de madera !

¡Oh vosotros que permanecer sin hacer caso de que usted tiene una advertencia en el destino : si estas dormido , el destino esta siempre despierto!

Y vosotros que caminais adelante con alegría , mientras que su patria le desvía [de cuidados ] , se puede seducir a una patria a cualquier hombre después de [ la pérdida de ] Sevilla ?

Esta desgracia ha causado los que lo precedieron a ser olvidada , ni puede jamás ser olvidada por la duración de todos los tiempos!

¡Oh, paseo de caballos pura sangre de vacas flacas que parecen como las águilas en el hipódromo ;

Y ustedes que llevan hojas delgadas, la India, que parecen como los incendios en la oscuridad causada por la nube de polvo [ de la guerra ] ,

Y vosotros, que estais viviendo en el lujo más allá de la vida del mar disfrutando , vosotros que tieneis la fuerza y el poder en sus países de origen ,

No tienen que no hay noticias de la gente de Andalus , para los pilotos que han llevado adelante lo que los hombres han dicho [ sobre ellos ] ?

¿Con qué frecuencia tienen los débiles , que estaban siendo asesinados y capturados mientras nadie se movió, pidió nuestra ayuda?

¿Qué significa esta ruptura de los lazos del Islam en su nombre , cuando tú, oh adoradores de Dios , está [nuestros] hermanos?

¿No hay almas heroicas con grandes ambiciones ; ¿no hay ayudantes y defensores de la justicia?

O , ¿quién será reparar la humillación de un pueblo que una vez fueron de gran alcance, un pueblo cuya condición de injusticia y tiranos han cambiado?

Ayer eran reyes en sus propios hogares , pero hoy son esclavos en la tierra de los infieles !

Por lo tanto , estaba a verlas perplejos , sin nadie que los guíe , que llevaba la ropa de la vergüenza en sus diferentes matices ,

Y se va a contemplar su llanto cuando se venden , el asunto sería infundir miedo en el corazón, y la tristeza se apoderaba de ti.

Por desgracia, muchas madres y niños se han separado como almas y los cuerpos se separan!

Y más de un virginal justo como el sol cuando se levanta , como si fuera rubíes y perlas,

Es llevado hacia la abominación por un bárbaro contra su voluntad, mientras que su ojo está en lágrimas y su corazón se queda atónito .

El corazón se funde con el dolor en esos lugares [ ] , si hay alguna creencia el Islam en el corazón.

                                                            Original árabe

لِكُلِّ شَيءٍ إذا ما تمَّ نُقصَانُ * * * فلا يغرُّ بطِيب العَيشِ إنسانُ
هيَ الأمورُ كما شاهدتُها دُولٌ * * * من سره زمنٌ ساءتهُ أزمانُ
وَهَذِهِ الدَّارُ لا تبقِي على أحدٍ * * * ولا يدُومُ عَلَى حَالٍ لَهَا شانُ
أين المُلُوكُ ذوي التُيجانِ مِن يمنٍ * * * وأين منهم أكاليلٌ وتيجانُ
وأين ما شادهُ شدادُ في إرمٍ * * * وأين ما ساسهُ في الفُرسِ ساسانُ
وأين ما حازه قارون من نهبٍ * * * وأين عادٌ وشدادٌ وقحطانُ
أتى على الكل أمرٍ لا مرد لهُ * * * حتى قضوا فكأن القوم ما كانُوا
وصار ما كان من ملك و من ملكٍ * * * كما حكى عن خيال الطيف وسنانُ
كأنما الصعب لم يسهل له سببٌ * * * يوماً ولا ملك الدنيا سليمانُ
فجائع الدنيا أنواعٌ منوعةٌ * * * وللزمان مسراتٌ وأحزانُ
وللحوادث سلوانُ يسهلها * * * وما لما حل بالإسلام سلوانُ
هي الجزيرة أمرٌ لا عزاء لهُ * * * هوى له أحدٌ وانهد شهلانُ
أصابها العينُ في الإسلام فارتزأتُ * * * حتى خلت منه أقطارٌ وبلدانُ
فاسأل بلنسية ما شأن مرسية * * * وأين شاطبة أم أين جيانُ
وأين قرطبةُ دار العلوم فكم * * * من عالم قد سما فيها له شأنُ
وأين حمصُ وما تحويه من نزهٍ * * * ونهرها العذب فياض وملآنُ
قواعد كن أركان البلاد فما * * * عسى البقاء إذا لم تبق أركانُ
تبكي الحنفيةُ البيضاءُ من أسفٍ * * * كما بكى لفراقِ الإلف هيمانُ
على ديارِ من الإسلامِ خاليةٌ * * * قد أقفرت ولها بالكفر عمرانُ
حيث المساجدُ صارت كنائس * * * ما فيهنَّ إلا نواقيسٌ وصلبانُ
حتى المحاريب تبكي وهي جامدةٌ * * * حتى المنابرُ تبكي وهي عيدانُ
يا غافلاً وله في الدهرِ موعظةٌ * * * إن كنت في سنةٍ فالدهرُ يقظانُ
وماشياً مرحاً يلهيه موطنهُ * * * أبعد حِمصٍ تغرُّ المرءُ أوطانُ
تلك المُصيبةُ أنست ما تقدمها * * * ومالها من طوالِ الدهرِ نسيانُ
يا راكبين عتلق الخيل ضامرة * * * كأنها في مجال السبقِ عقبانُ
وحاملين سيوف الهند مرهفةً * * * كأنها في ظلام النقع نيرانُ
وَرَاتِعِين وراء البحر في دَعَةٍ * * * لَهُم بأوطانهم عزٌ وسلطانُ
أعندكم نبأٌ من أهلِ أندلُسٍ * * * فقد سرى بحديثِ القومِ ركبانُ
كم يستغيثُ بنا المُستضعفُونَ وهم * * * قتلى وأسرى فما يهتزَّ إنسانُ
لمثلِ هذا يبكي القلب من كمدٍ * * * إن كان في القلبِ إسلامٌ وإيمانُ



Islam paz tolerancia. Dichos para la reflexión y práctica diaria...

* Una persona fuerte no es aquélla que tira al suelo a su adversario. Una persona fuerte es la persona que sabe contenerse cuando está encolerizada.
Iman Malik, Al Muwatta 47.3.12
* Realmente Al-lâh no mira ni vuestro cuerpo ni vuestra imagen sino que mira vuestros corazones. 
Iman Nawawi, Los Jardines de los Justos 1.7. 7 (Lo relató Muslim)
* ¡Es admirable el caso del creyente! Todo asunto en­cierra un bien para él y esto no ocu­rre con otro que no sea creyente. Pues, si le llega la fa­cili­dad y es agradecido con Al-lâh, hay un bien para él. Y si tiene paciencia ante la dificul­tad, también consigue un bien para él 
Iman Nawawi, Los Jardines de los Justos (Lo relató Muslim)

* El verdaderamente dotado de intelecto es aquel que reflexiona sobre sus acciones y obra para después de la muerte; y el incapaz es aquel que sigue a sus propios ape­titos y pretende la salva­guar­da de Al-lâh y obtener su perdón.
Iman Nawawi, Los Jardines de los Justos (Lo relató At Tirmidí).

* Los conflictos que ocasiona la lengua son mayores que el golpe de la espada.
Bihâr Al‑Anwâr, t.71, p.286.
* Las personas desde Adán (p) hasta hoy en día son iguales a los dientes de un peine; no hay superioridad para el árabe sobre el no árabe, ni para el rojo sobre el negro, sino en conciencia de Al-lâh.
Mustadrak al‑Wasâ’il, t.12,p.89.